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Avisos para revista Mundo Dental (Chile), Abril de 2005

 

Medio: Revista Mundo Dental

País: Chile

Fecha: Abril 2005

Autor: Dr. Cristian Cifuentes
 

Introducción

Han pasado casi 90 años desde que Albert Einstein postulara la teoría de la “emisión estimulada” de la cual surgió el laser, sigla de Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation (Amplificación de la Luz por Emisión Estimulada de Radiación), y de a poco se ha introducido en nuestra vida diaria con los punteros laser, los lectores de CD, los lectores de códigos de barra y cada vez más instrumentos médicos.

Ahora bien, ¿un equipo laser en nuestra clínica? De todos modos diríamos algunos, pero la mayoría podría mantenerse escéptica, ya sea por desconocimiento, por temor a innovar y probar una tecnología nueva o simplemente porque implica tener que vencer temores y mitos que tiene el ciudadano común y corriente respecto al tema y que en definitiva son nuestros pacientes.


El Laser y Algunas Características
El laser se produce dentro de un resonador óptico, que en la parte central tiene un Medio Activo, a partir del cual se emite la luz después de estimularlo externamente. Dependiendo del medio activo que se utilice, es el tipo de laser emitido. Luego de producida la luz, esta viaja por un sistema de transmisión mediante el cual el operador puede dirigirla al tejido en el que desea actuar.

La luz es una energía electromagnética que viaja describiendo ondas y a velocidad constante. La luz blanca es difusa, se dispersa en todas las direcciones y al ser la suma de todos los colores, incluye múltiples longitudes de onda. La luz laser en cambio tiene características que la hacen diferente. Es monocromática, unidireccional (colimada) y coherente.

La monocromaticidad está dada porque un medio activo sólo puede dar fotones de idénticas propiedades, por lo tanto de la misma longitud de onda. Si esta estuviera dentro del espectro visible, veríamos un solo color (luz monocromática). Algunos investigadores prefieren hablar de monolongitud de onda en lugar de monocromaticidad para incluir la radiación laser de rango no visible.

La unidireccionalidad es importante, ya que al no existir dispersión, el rayo de luz mantiene un diámetro uniforme. Esto es muy notorio en los punteros laser, que lejos del punto de emisión conservan un spot pequeño, a diferencia de lo que ocurre en una linterna por ejemplo, donde se amplía su spot de proyección a medida que se aleja de la fuente emisora.

La coherencia también se debe a que los fotones emitidos son idénticos, por lo tanto se propagan en forma simultánea, armónica y en fase, determinando que en cualquier punto donde cortemos el rayo, tendremos la misma constitución física del haz de luz y la misma concentración de energía


Algunos Parámetros de Clasificación
Según el estado del medio activo puede ser sólido, líquido o gaseoso. Este medio activo puede ser un elemento puro (Neodimio por ejemplo) o una combinación de ellos (CO2). Generalmente, el nombre del laser deriva del medio activo que tiene. Por ejemplo, si este es neodimio se habla de laser de neodimio.

Según la longitud de onda puede ser visible o invisible. En el espectro electromagnético tenemos el campo de luz visible entre los 400 y los 700 nm de longitud de onda. Menor de 400 nm es radiación invisible ultravioleta y mayor de 700 nm es radiación invisible infrarroja. En odontología la energía laser es visible o infrarroja. Este dato es importante porque uno de los mitos que traen nuestros pacientes es que el laser produce alteraciones genéticas. La radiación más riesgosa es la ultravioleta, que es ionizante, de gran penetración en los tejidos y capaz de alterar la estructura de ADN. Aquí encontramos los rayos X y los gamma. En cambio la radiación infrarroja es energía térmica, no ionizante, que no produce alteraciones genéticas. No obstante un mal uso también puede causar daños, por esta razón se trabaja con medidas de seguridad para cada caso.


Modo de Acción

La forma en que cada laser actúa en los tejidos es diferente, y esto depende del tipo de laser y del tipo de tejido. Los tejidos son capaces de absorver determinadas longitudes de onda y cada laser emite una longitud de onda diferente, por lo tanto dependerá de los conocimientos del operador decidir que tipo de laser se usa en cada procedimiento o cual conviene más según el efecto que se quiera lograr. Por ejemplo el laser de argón (514 nm de longitud de onda), está dentro del espectro visible (color verde) y es bien absorbido por hemoglobina y melanina y pobremente absorbido por agua, por lo tanto actua bien en tejidos blandos orales, da buena hemostasia, pero no actua sobre tejidos duros.

En general, aparte de ser un procedimiento más sencillo, limpio y menos traumático para el paciente, hay excelente respuesta postoperatoria de los tejidos, menos dolor, menos edema y buena cicatrización, además de un efecto bactericida.


Waterlase
Este equipo es un laser de erbio cromo, medio activo sólido, con longitud de onda de 2780 nm (infrarrojo), que le da afinidad con el agua y la hidroxiapatita, por lo tanto puede actuar sobre tejidos duros, esmalte, dentina y hueso. Su medio de transmisión es una fibra óptica que termina en una pieza de mano muy parecida a la turbina, lo que hace muy cómodo su uso.

La particularidad de este equipo es que combina la acción propia del laser con energía hidrokinética, esto es, la remoción de tejido con partículas de agua altamente energizadas, que han absorbido la energía laser. Esto permite una ablación rápida, segura y limpia del tejido duro. Regulando la potencia, el aire y el agua también podemos actuar sobre tejido blando.

A baja potencia (0.25 W), sin aire y sin agua, aplicando el laser por 30 segundos, “pintando” la pieza dentaria desde unos 5 a 10 mm, logramos desensibilizar la pieza. Este procedimiento es muy efectivo en la sensibilidad cervical, pero también nos permite preparar la pieza para un procedimiento de operatoria en que no es necesario ocupar anestesia en la mayoría de los casos. Este procedimiento es particularmente cómodo para el paciente al evitar la anestesia (con el ahorro de tiempo al no tener que esperar su efecto), evitar el ruido de la turbina y mejorar el postoperatorio.

Otros procedimientos que se pueden realizar son endodoncias (desde la apertura de la cavidad hasta el ensanchamiento del conducto), apicectomías, frenectomías, operculectomías, gingivectomías, etc.
Finalmente, algo que vale la pena recordar. El laser es una herramienta de trabajo, que al igual que otros elementos que utilizamos en la clínica, hay que aprender a ocuparlos y dominar su técnica. Estando bien capacitados como odontólogos y dominando la tecnología de elección, disfrutaremos de los resultados obtenidos.


Dr. Cristián Cifuentes Ramírez
Cirujano-Dentista

Av. Américo Vespucio Sur 430, Las Condes. Teléfono: 3342034